
La mayoría de las personas que visitan la provincia de Jujuy desconocen que los cardones (cactus) son plantas de un crecimiento extremadamente lento, requiriendo varias decenas de años para alcanzar las alturas promedio en las que se encuentran en la zona de la quebrada y puna. El cardón tiene una corteza cubierta de espinas que parecen agujas doradas y que llegan a medir 30 centímetros, y en el valle aún existen artesanos que las utilizan para tejer lana de llama. El crecimiento promedio de un cardón es de uno a cinco centímetros por año y recién cuando han cumplido medio siglo de vida pueden generar sus características flores blancas, que mueren a los pocos días de nacer dando paso a su fruto, la pasacana, de la que se desprenden alrededor de 80 mil semillas. Increíblemente, en promedio, de aquel grupo sólo una semilla germinará. Este desconocimiento lleva muchas veces a impulsar el imprudente acto de arrancar o cortar ramas de estos maravillosos ejemplares, para conservarlos como “souvenirs” de su visita por estas tierras. Además, la aparente apariencia de abundancia y su particular madera inspiró a arquitectos y artesanos a utilizar la misma en la decoración de casas y hoteles y en la fabricación de muebles y otras artesanías. Esto puso en peligro a esta especie (ademas de factores relacionados con el cambio climático y la proliferación de algunas enfermedades) e impulsó la creació de un decreto de protección en todo el ámbito de la provincia: El Gobierno de la Provincia dictó el Decreto Nº 2805-PI, por el cual se declaran como Montes Permanentes a las zonas donde vegetan las cactáceas en todo el territorio provincial, informó la Dirección Provincial d

1 comentario:
bueno martin me parece bueno que muestres nuestras trdiciones y paisajes de tu tierra y nuestro pais segui yo soy jujeño y me gusta ver personas que no se olvidan de nuestra tierras chua un beso
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